lunes, 3 de octubre de 2011

Amor

El otro día encontré una foto que no recordaba que tenía. Se veía en ella a un chaval de 15 años que abrazaba a una mujer que aparentaba unos 40. El fondo era una playa vacía con su mar anexo y todo. El vestuario era el propio del entorno, él en bañador, turbo que hace pensar en el tiempo que pasó desde que se sacó la foto, y bikini ella.

Una gaviota rompe el equilibrio a la derecha del todo de la foto, por lo demás ellos son los protagonistas absolutos. Podía ser una foto más, dos personas en la arena, en plenas vacaciones retratadas para poder verse pasados los años. Pero había algo que rompía esa cotidianidad: No posaban. Bueno, ella si miraba a la cámara y sonreía, pero lo realmente llamativo de la fotografía era la mirada del chaval. Colgando del cuello de esa mujer su mirada era la verdadera protagonista.

Para el chico no existía la foto, solo existía esa señora, en su mirada se podía ver ese amor incondicional que uno no espera encontrar en un adolescente. Los ojos clavados en ella, en ese momento no existía nada más. En la sonrisa de ella tampoco había pose, quizá orgullo, quizá amor sin mirada, sintiendo el abrazo.

No me reconozco en las fotos de cuando era adolescente, recuerdo mal la cara de mi madre. Pero esa foto, esa mirada...Te quería y te quiero mamá.

2 comentarios:

MrSambo dijo...

Me ha parecido precioso, y me gustaría hasta ver la foto...

R dijo...

Realmente original; se te va la cabeza hacia un lado y das un giro sorprendente al final.
Enternecedor.